Producto local, temporalidad y respeto al entorno
En el corazón del Pla de Mallorca, rodeado de huertos, molinos y silencio, se encuentra Son Molí Country House, un refugio rural que apuesta por una gastronomía de kilómetro cero en Mallorca, donde el respeto por el producto local y la sostenibilidad marcan el ritmo de cada plato.
Este hotel con cocina de proximidad, ubicado a tan solo 15 minutos en coche de Palma, combina el encanto de una finca agrícola tradicional con un enfoque contemporáneo que celebra el origen, la autenticidad y la calma. Pero si hay algo que lo convierte en una joya gastronómica, es su compromiso con la cocina local de Mallorca, impulsada por la chef Luciana Ayelén Cárdenas.
Cocina de temporada con alma
La propuesta culinaria de Son Molí es clara: volver a las raíces. Aquí, cada plato es una declaración de intenciones, donde se prioriza el uso de productos locales y de temporada, que en algunos casos como las hierbas aromáticas, las flores y los cítricos provienen del huerto que el hotel ha empezado a crear en una parte de la finca.
La chef Cárdenas, con experiencia en referentes gastronómicos de la isla como Belmond La Residencia y Finca Ratxó, lidera un proyecto donde la cocina sostenible en Mallorca deja de ser una tendencia para convertirse en una forma de vida. Su cocina recupera recetas tradicionales y las reinterpreta desde una sensibilidad contemporánea, siempre con ingredientes de cercanía, frescos y orgánicos.
El resultado es una carta que es un reflejo de su entorno: cambiante, vivo y profundamente arraigado en la tradición mallorquina. En ella destacan platos como el ‘Tumbet con huevo a baja temperatura’, una versión refinada de un clásico vegetal de la isla; o la ‘Ensalada de tomates de temporada con gazpacho, sardina ahumada y olivas negras’, que celebra el sabor del verano mallorquín con ingredientes frescos y de proximidad.
También se recuperan sabores intensos y de larga cocción como la ‘Paletilla de cordero asado con melaza de hierbabuena, mole de algarroba y albaricoques’, un plato que combina técnica y memoria rural.
Entre los entrantes más emblemáticos está la ‘Sopa fría de almendra con uva, sobrasada de Mallorca y croutons de pan, un guiño a la cocina de antaño, reinterpretada con creatividad; y como colofón dulce, nada mejor que una ‘Tarta de queso cremosa con frutos rojos’, que cambia según la fruta del momento.
Restaurantes con producto local en un entorno único
El molino que da nombre al hotel preside una finca de 50.000 m² en plena naturaleza mallorquina, donde el paisaje agrícola cobra vida en cada rincón. Esta conexión directa con el territorio es lo que inspira su cocina, y lo que convierte al restaurante de Son Molí Country House en una de las nuevas referencias entre los restaurantes con producto local en Mallorca.
En su comedor interior, de estilo british country con guiños al clásico club inglés, se combinan la madera oscura, las baldosas con estrellas y una cuidada selección de fotografías contemporáneas. El exterior conserva la sobriedad de la piedra seca tradicional, pero en el interior se respira calidez, elegancia y un ambiente sereno.
Además de la sala interior, el restaurante cuenta con una preciosa terraza exterior, que en verano se convierte en el lugar favorito de los comensales. Las noches de luna llena allí son especialmente mágicas, convirtiendo cada cena en una experiencia inolvidable.
Mucho más que comer bien
La gastronomía de kilómetro cero en Mallorca es solo uno de los muchos atractivos de Son Molí Country House. El hotel también ofrece experiencias complementarias como clases de yoga al aire libre, talleres artesanales, baños en la piscina con hidroterapia y paseos en bicicleta por los caminos rurales que rodean la finca.
Esta integración entre cocina, naturaleza y bienestar convierte a Son Molí Country House en un destino ideal tanto para los amantes de la buena mesa como para quienes buscan una escapada de desconexión y conexión con lo esencial.
A un paso de Palma, pero en otro mundo
La ubicación estratégica de Son Molí Country House permite disfrutar de lo mejor de los dos mundos: la tranquilidad del campo y la vitalidad cultural de Palma. En solo 15 minutos, se puede pasar del canto de los pájaros a una tarde de arte, compras o tapeo en la capital mallorquina. Una dualidad perfecta que define el espíritu del hotel: rural, sí, pero con todo lo necesario para no renunciar a nada.
¿Quieres descubrir los sabores auténticos de la isla? Reserva tu experiencia en Son Molí Country House y déjate conquistar por una cocina sostenible, cercana y deliciosa. Tanto si buscas alojarte como si solo deseas venir a comer, aquí te espera el verdadero sabor de Mallorca.
Son Molí Country House